Deutsch
English
Italiano
Español

Necrología para Isaak Iselin

En la necrología de Pestalozzi leemos entre otras cosas:

"Precisamente en aquel tiempo, cuando todos los que me querían no hacían más que gemir, cuando se hablaba de mí, precisamente en aquel tiempo, la sonrisa de Iselin eran mi gozo y alegría, él era mi padre, mi maestro, mi apoyo y el que me levantaba. ... Tal vez, sin tí, me habría hundido en mis abismos, me habría perdido en el fango de mi miseria. ... Oh, entonces también mi esposa habría perdido el consuelo de mi vida y mi hijo estaría sin padre, y su florecer prometedor se habría perdido. ... ¡Oh – mi padre!, en la tempestad del horror que aniquiló el trabajo de años de fatigas, que atravesó mi alma como una espada y perturbó mis sentidos, me ofreciste tu mano, tu corazón y tu amor. ... Viste mi trabajo, mis sufrimientos y mi perseverancia; viste mi valor, mi paciencia, viste mi esfuerzo supremo, la superación de mí mismo: tú conocías las proporciones de mi actividad y la presión de mis circunstancias y juzgaste mi obra por mí, no según su éxito, sino por mi esfuerzo. ¡Oh, mi amigo! Cuánto te quería entonces, cuando en gran medida el juicio de los hombres sólo hablaba de disparate y estupidez irremediable en mí, entonces, cuando yo era demasiado orgulloso y me encontraba demasiado hundido, con sentimientos demasiado fuertes, como para poder responder y contradecir a uno solo de todos los que a mi alrededor murmuraban sobre mí, irreflexivos e insensibles." (PSW 8, pg. 223 s.)